
La limpieza de los cereales es una práctica adoptada hace miles de años por los campesinos.
Una vez trillado el trigo o maíz, en nuestro país, era muy usual que se suspendieran bajo los árboles grandes zarandas con mangos en uno de sus extremos , las cuales con un movimiento de vaivén se deslizaban hacia atrás y hacia adelante para eliminar impurezas livianas, tales como polvo, hojas, tallos, ramillas, entre otras por los orificios.
En el Patio de la Estación del Museo Municipal podrás ver una zaranda de mano colgada debajo de un algarrobo.
Donación: Daniel Gaido