Proyecto y realización
La idea de realizar un monumento para los excombatientes del ARA General Belgrano, nace cuando en el año 2016 la esposa del Cabo 1º Daniel Romero, fallecido el 2 de mayo de 1982 en el buque, visita la ciudad y dona un banner con los 323 nombres de quienes dieron dieron lo máximo que puede dar una persona: su vida.
A raíz de esto, y luego que el Centro Cívico fuera denominado “Héroes de Malvinas”, el Director de Cultura y Relaciones Institucionales Sr. Jorge Meynet se reúne con los sobrevivientes de aquel fatídico día los señores Oscar Rafael Scaglia y Osvaldo Jesús Martínez, para contarles la idea de hacer un proyecto que recuerde sus nombres.
Es así que el funcionario realiza el bosquejo y se pone a trabajar junto al Sr. Maximiliano Manonelles quien realiza la estructura en su local comercial, y luego con personal afectado a la dirección y gracias al apoyo de la Secretaría de Hacienda e Inversión Pública se lleva adelante siendo inaugurado el 02 de Mayo de 2021.
Inauguración
A 39 años del hundimiento del ARA General Belgrano la Municipalidad de El Trébol realizó el 02 de Mayo de 2021 un sencillo acto, cumpliendo con los protocolos por la pandemia de Covi-19, con solamente la presencia del Intendente Prof. Fernando Almada, el Director de Cultura y Relaciones Institucionales Sr. Jorge Meynet, el Sr. Eusebio Romero padre del Cabo 1º Daniel Romero y los ex conscriptos Oscar Scaglia y Rafael Martínez acompañados por sus esposas.
A través de este espacio queremos honrar y rendir el merecido homenaje, al Cabo Primero Daniel Romero, uno de los 323 héroes que ofrendaron su vida en pos de cumplir con el compromiso irrenunciable y permanente del pueblo argentino, como es, resguardar nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes.
Asimismo, en esta conmemoración, también recordamos y homenajeamos a los ex conscriptos Oscar Rafael Scaglia y Osvaldo Jesús Martínez tripulantes del ARA General Belgrano.
Nada más justo y necesario para el Municipio de El Trébol recordar con respeto, admiración y emocionado afecto a nuestros soldados, a los que quedaron y a los que volvieron.
Ellos se han hecho acreedores de nuestro más sincero reconocimiento y del recuerdo imperecedero nuestro y de las generaciones venideras, para transmitir y reafirmar el ejemplo entregado por aquella valerosa tripulación.
Ara General Belgrano (C4)
El ARA General Belgrano (C-4) fue un crucero ligero de la Armada Argentina comprado a la Armada de los Estados Unidos en 1951 cuando era el USS Phoenix (CL-46) de la clase Brooklyn. En la guerra de las Malvinas participó hasta el 2 de mayo de 1982 cuando recibió un disparo de dos torpedos del submarino británico HMS Conqueror, pereciendo 323 de sus 1093 tripulantes en ese momento. Es el único barco hundido por un submarino nuclear en tiempos de guerra. Este nombre había sido usado antes por Argentina para un crucero acorazado suyo dado de baja en 1947.
Guerra de las Malvinas y hundimiento
El 12 de febrero de 1982 zarpó hacia la Base Naval Puerto Belgrano para el mantenimiento que cada año se daba al crucero. Aunque se habían añadido tecnologías de radar y misiles, el barco estaba en malas condiciones de turbinas y no podía alcanzar más de 18 nudos. Por entonces, su comandante era el capitán de navío Héctor Bonzo.
Durante esta puesta a punto recibió la noticia de las crecientes tensiones con el gobierno de l Reino Unido con respecto a la soberanía de las Islas Malvinas, el Belgrano fue pintado de blanco con una franja verde en torno a la cubierta y se le añadió grandes cruces rojas a su alrededor y se le nombró El ARA Belgrano. Así los trabajos tuvieron que detenerse debido a la necesidad de emplear a los obreros en la disposición de las demás unidades. El 2 de abril toda la tripulación del crucero fue avisada de la operación anfibia que las restantes unidades de la escuadra realizaron para tomar las islas Malvinas.
El barco recibió el resto de la tripulación para tiempos de guerra, completando 1091 tripulantes y dos civiles que trabajaban en la cantina y que rehusaron dejar el barco, aunque sabían que ahora zarparía en misión de guerra (de hecho ellos fueron de los primeros en morir, pues el primer torpedo dio en la zona de la cantina).
El gobierno británico, por su parte, tras enviar a dos submarinos nucleares a la zona y preparar el envío de un contingente más importante después, estipuló la creación de una zona de exclusión que comprendería una circunferencia de 200 millas náuticas (370 km), centrado en latitud 51° 40′ Sur y longitud 59° 30′ Oeste (el centro geográfico de las Islas Malvinas).
Zarpó el 16 de abril de 1982 formando parte del Grupo de Tareas 79.3 con las siguientes instrucciones:
- Zarpar al teatro de operaciones y estacionarse en la Isla de los Estados. Derrota costera (es decir, seguir un rumbo paralelo a la costa) y tratar de velar intenciones.
- Vigilar los accesos Sur al teatro de operaciones.
- Interceptar unidades enemigas.
- Disuadir en el marco regional.
- Evitar el contacto táctico con unidades del enemigo dotadas de misiles antibuque.
- En caso necesario y de acuerdo con la situación, reabastecerse en la Base Naval Ushuaia.
El barco recibió también orden de navegar en silencio, pues unidades británicas podrían encontrarse en las inmediaciones.
El 19 de abril, llegó a la Isla de los Estados, donde realizó ejercicios de tiro donde se encontraron problemas en la munición de los cañones antiaéreos Bofors 40 mm. Por eso y por necesidad de reabastecimiento se dirigió luego a la base de Ushuaia.
El 24 de abril zarpó de nuevo hacia la Isla de los Estados. Ese mismo día los argentinos descubrieron a la primera Fuerza operativa británica que se dirigía al teatro de operaciones. Se trataba de dos portaviones y siete destructores. El GT 79.3 recibió órdenes de permanecer en la zona de la isla de los Estados y el banco Burdwood para interceptar y neutralizar unidades enemigas de acuerdo con las demás fuerzas de tarea. Se unieron a la GT 79.3 (que desde entonces fue llamada «Peñón») los destructores ARA Bouchard y ARA Piedrabena y el petrolero ARA Puerto Rosales.
Los días siguientes fueron de ejercicios y de continuas misiones de reconocimiento por parte del helicóptero Alouette embarcado en el Belgrano. El 29 de abril recibieron permiso de usar cualquier armamento contra las unidades británicas que descubrieran.
El 1 de mayo, durante una operación LOGOS, los destructores avisaron de un inminente ataque aéreo británico. En realidad se trataba de un avión argentino con problemas de radio. Ese mismo día se recibieron nuevas tareas debido a que el grueso de las unidades británicas se encontraba apoyando acciones de bombardeo en las Islas Malvinas: el grupo Peñón debía dirigirse al meridiano del enemigo y atacar con misiles a los buques británicos que operaran hacia el Sur de Malvinas.
El 2 de mayo recibió el ataque con torpedos del submarino HMS Conqueror fuera del área de exclusión militar de 200 millas de radio establecida por el Reino Unido. Llegadas las 16:00 (hora argentina) de ese 2 de mayo, Margaret Thatcher se reunía con su gabinete de guerra en la residencia campestre de Chequers, cercana a Londres. Fue durante esa reunión que se dio la orden al comandante del Conqueror de hundir el crucero. Los dos torpedos de los tres lanzados que recibió el crucero determinaron su hundimiento con la pérdida de 323 de sus tripulantes, entre los que se encontraba el Cabo Primero Daniel Romero.